Mi amor es mi desidia, mi anhelo, mi corriente, mi extraño,
mi risa; mi silencio. Esta es la comitiva que siempre la acompaña siempre la
aprisiona, la acurruca, la abraza. Está calentita entre almohadas en un estancia en
medio del camino que la muerte ilumina a la espera de la primera célula que en un mundo perfecto de silencio, decidió hacer ruido.
La unidad se dividió para poder abrazar el momento, ternura qué rueda infinitamente junto al primer aliento.
La unidad se dividió para poder abrazar el momento, ternura qué rueda infinitamente junto al primer aliento.
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