Así el empujado si hace la interpretación constructiva sería algo así como: "esto no se me da bien me dedicaré a otra cosa" o instructivamente: ¿En qué fallé? Cuando lo haga el/ella (esto) estaré yo delante y veré que como es" o la interpretación desdesñosa, dando por sentado que los demás prejuicios no sé tienen en cuenta por la situación y otras posibilidades socio culturales: "¿Qué eres tú qué me insultas y me apartas?". Aquí no sólo el interlocutor se considera insultado, sino que es dañado por la sapiencia del otro considerando su individualidad agredida y socaba por "El que enseña".
Por otro lado "El que enseña" también puede hacer estas tres interpretaciones respecto a la finalidad de empujar al empujado. Así, si lo hace por razones constructivas piensa antes de darle el empujón: "Voy a hacer que se lo piense dos veces pues es un buen(algo) y mejor que se dedique a eso que pierda el tiempo con otras cosas o instructivo: "Lo voy a interumpir para que vea que lo hace mal y aprenda de su error" o la interpretación desdeñosa: "¿Qué hace haciendo mi cometido?". Aquí "el que enseña" crea un cerco sobre su trabajo y lo vincula a su existencia, sin su trabajo no existe. Entonces hace todo lo posible por mantener este trabajo en sus manos.
Con esta situación y añadiendo el sistema gerárquico del Homo Sapiens, nos dice que los diferentes sexos si no colaboran por un bien común se dividirán las tareas para que estas resulten hechas de forma más "eficazmente por el individuo más capaz" a todos los niveles y este ayudará a crear una geraquía para diferenciarlo entre trabajo de hombres o machismo y trabajo de mujeres o feminismo.
No sé estas dos afecciones tendrán otro significado pero siempre que las escucho pienso que la gente debería considerar olvidarse de estas terminología y empezar a colaborar entre ellas para su bien común o ser "colaborativistas".
Salud para todos.
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